Y allí dónde oiga un punteo, sabré que estás conmigo…

Según J.Cortázar, “las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma.” Y oye, qué razón tenía este hombre.

Todo el mundo sabe que la figura paterna en una hija le marca de por vida. Para mí, ha sido más que eso, soy tu calcomanía sobre todo en tu modus operandi en lo que respecta a las relaciones, la forma de actuar, de ser…somos de los que nos preocupamos por el bienestar de los demás, aunque por fuera parezcamos de hierro forjado. 

Somos de los que miramos hacia delante, dando igual las adversidades que puedan presentarse.

Somos de los que nos dan igual las fronteras que hayan, que si nos hace falta, nos atrevemos a coger un avión en mitad de un confinamiento mundial para estar uno al lado del otro. 

Somos de los que nos gustan las cosas bien hechas y llevamos a raja tabla el dicho de: “si quieres algo bien hecho, hazlo tú.”

Sólo con dos dedos de una mano eres (perdón, eras) capaz de emocionar almas a la par que levantar a gente de sus asientos, hacías volar la imaginación con tus acordes, y hacías que el vello de los brazos se levantase hacia el cielo. 

Voy a hacer que estés orgulloso de mí, voy a ser una mujer de bandera, con los ovarios bien puestos y sin necesitar a nadie que me saque adelante. 

Prometo dedicarte esa nana del caballo grande, la que espero (y sé) que llegaste a disfrutar antes de las seis (antes de confiar en que la máquina de oxígeno no funcionase, antes de ver ese último aliento, el cual sólo yo tuve la dicha de grabar en mi retina, aunque la atmósfera se tornase gélida y fría). 

También sé que pudiste despedirte al menos de tus tres bien queridos, a pesar de los pesares, y sé también que eso te llenó el alma.

Eras, eres y serás único en tu especie papá, estoy segura que ni tú eras consciente de toda la gente que te quiere y te echará de menos.

No es justo, y no sabes el enfado con el que vivo a diario; no fue justo el momento, ni la rapidez, ni nada…no tuviste siquiera la oportunidad de luchar un pizco, y sé que hubieses podido, no es justo joder…

Fdo.: Tu niña bonita.

4 comentarios en “Y allí dónde oiga un punteo, sabré que estás conmigo…”

  1. Lo siento mucho..hace muchos años.no te veo.ni creo en conozcas soy la mujer de Rogelio..que trabajaron juntos…muchos años.. se lo que sientes .mi padre también se fue el mes .pasado…muy Bonito du homenaje.. ya que no se le pudo hacer.. nada..por el confinamiento..un abrazoooo el esta descansando.. y cuidando
    De todos…

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  2. Joooo qué hermosura de chiquilla, de amor a ese padre, de sentidas palabras. Me he quedado impactada con la profundidad de sentimientos. Te acompaño en ellos, cómo bien dices somos muchos y muchas qué apreciabamos su modo de puntear. Lo siento en el alma especialmente por ti Herenia y por tu madre Toñi, a quien te pido por favor transmitas mi sentimiento de tristeza y de solidaridad. Un abrazo y adelante con ese bello propósito que has expresado. Otro muy fuerte para tu madre. ❤️

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